Supe de su bien ganado prestigio como hombre de amplia cultura, o “ratón de biblioteca”, según la consabida crítica “chilensis”, antes de conocerlo. En conversaciones de barrio, de ésas que surgían en el “almacén de la esquina”, alguien cercano a Ud. narraba de primera mano cómo desde muy niño navegaba ya con soltura entre libros. Y fue en Primero de Humanidades que lo conocí,en el aula: no volaba una mosca cuando Ud. dictaba su clase, dominando con mano firme, voz atronadora y sabia pedagogía –eso lo comprendimos ya pasados los años– hacia él bien hablar y escribir. En la Biblioteca, junto con escuchar su orientación según los principios de la mayéutica –sucesivas preguntas que hacían pensar- nos maravillábamos cuando alguna tarde lo veíamos como en un dos por tres solucionaba el puzzle de LA ESTRELLA, gran diario de la tarde en aquellos años..
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1 comentarios:
Gracias por recordar tan humana y agradecidamente a mi tío, comparto con ud. plenamente su percepción de lo que el significó en nuestra formación, con la diferencia de que yo aprendí con él en la biblioteca de su casa, compartiendo un rico almuerzo preparado especialmente por tía Gina.
Simplemente Don Miguel fue y siempre será para nosotros una gran persona, en todo lo que esa palabra encierra.
Saludos Cordiales
Berta María Espinosa Vásquez
Docente Escuela de Pedagogía
PUCV
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